viernes, 9 de septiembre de 2011

End of the day...

Looking for some space between the sheets, i'm going to drown in memories and try to believe that tomorrow can be a better day :)

jueves, 8 de septiembre de 2011

I want to write a story...


Optemos por usar un vocablo adecuado  y elegante para darle una presentación más refinada y exquisita al siguiente texto. (No me va a durar nada esto)
Tengo sueño y tengo intenciones de escribir algo. Algo inteligente, divertido, atrapante, quizá un tanto emocionante. Emm…sí, estoy pidiendo mucho. Bueno intentemos, pero ¿Con qué empiezo? Dejando por obvio el hecho de que ya poseo los materiales físicos para hacerlo, concentrémonos en lo más importante ¿Qué voy a escribir? Para reducir la cantidad de posibles respuestas, minimizamos la búsqueda mental a otra pregunta ¿Sobre qué escribir? Eso nos indica la necesidad de un objeto, persona y o situación sobre la cual narrar. Dado que es tarde, y mi cerebro no tiene intenciones de pensar demasiado, voy a escribir sobre lo último que llamo la atención a mis ojos. Recientemente fui al baño. Si, se lo que se les acaba de ocurrir, pero escribir sobre materia fecal puede resultar agresivo y degenerado (y ya lo hice una vez). No, lo que llamó la atención de mis ojos fue una oscura mancha sobre el espejo del sanitario. “¡Qué profundo!” dirán ustedes, pero en realidad escribir sobre una mancha es una reverenda boludez. También depende del género que queramos darle a la historia. Si es un drama tedioso, puede ser la historia de una inmigrante latina, que pasa sus días como empleada esclavizada en una casa de americanos, e intenta en vano quitar aquella mancha negra del espejo (reflejo puro de su vano intento de avanzar en una sociedad racista). Pero no, el drama en la vida real ya es suficiente, no tengo intenciones de crear a una desgraciada para que ande limpiando vidrios. Quizá podría crear alguna historia infantil, donde la mancha le enseña a los niños a lavarse los dientes frente al espejo, para luego convertirse en un dinosaurio violeta, gordo y pelotudo, que seguro canta canciones con mensajes subliminales. Mejor paso del género infantil. Quizá tenga más suerte con algo fantástico. La historia de una mancha sobre un espejo, que en realidad  es el portal en el tiempo hacia un mundo medieval, lleno de dragones, caballeros y faunos (mejor sin faunos, sería como las crónicas de Narnia y volvería al género infantil). Pero no, es muy clásico. Sería la típica historia para nerds donde el guerrero mata al dragón y se queda con la enamorada doncella (Mujer hermosa que sirve para la masturbación de los nerds por los siguientes siete meses). Aunque esto me devela otro género: Romance. Personalmente no soy muy buena para escribirlo, y estoy cansada de la típica historia donde el galán conoce a la chica (la female-star del momento) de forma “accidental”, se enamoran por completo al instante (sin siquiera conocerse) y pasan dos situaciones estresantes para poder estar juntos “por siempre”. Seamos realistas. Al hombre sólo le calienta la chica, y probablemente suprimen las 500 situaciones anteriores donde la chica demuestra su lado histérico. ¿Qué géneros faltan? ¡Ah sí! Terror. Bueno “Terror” por así decirlo. Lo más probable es que sea la historia de la mancha de un espejo poseída por un demonio de 500 mil años que en realidad es el diablo y termina por poseer a la niña con cara tétrica que aparece en la historia. Es la típica. Si no podemos adentrarnos con alguna historia policial de suspenso, donde la mancha en el espejo es en realidad la marca registrada de un asesino en serie. Siempre consideré eso la mayor estupidez, si deja marca es más fácil que lo descubran!! Esa necesidad en las historias de que el héroe capture al asesino…Siguiente género…Acción…mmm, bueno, eso funciona en las películas, escrito sería cualquier cosa.
Bueno, asumo que deben existir más géneros, pero honestamente, ninguno llega a convencerme. O quizá deba inventar un nuevo género, donde la trama sea la mezcla de todos los géneros juntos.
Sería algo así como la historia de una mancha en un espejo que en realidad es un portal hacia un mundo medieval donde hay dinosaurios violetas que enseñan a los niños a lavarse los dientes, pero uno de esos niños es poseído por el diablo y aparece muerto en un castillo, con la marca registrada de un asesino que al parecer es una inmigrante latina que trabaja de empleada (y que sirve para la masturbación de los nerds por los siguientes siete meses).